Reformas la cocina, cierras la galería o simplemente la caldera está en el peor sitio posible y quieres moverla. Cambiar la caldera de sitio se puede hacer, pero no es un capricho de bricolaje: implica mover gas, humos, agua, electricidad y desagüe, y cada uno de esos puntos tiene sus reglas. Esta guía explica qué hay que mirar antes de decidirlo, qué no se puede hacer y de qué depende el precio.

Lo primero: ¿adónde la quieres mover?

El destino manda. Estos son los cinco puntos que comprobamos en la visita, en este orden, porque cualquiera de ellos puede descartar la ubicación:

  1. Salida de humos. Es la condición más restrictiva. La caldera nueva será estanca de condensación y su tubo coaxial tiene que salir a cubierta o, en edificios existentes donde ya había salida por fachada, a fachada respetando las distancias mínimas a ventanas, balcones, patios y a la calle que fija la norma UNE 60670-6. Si el nuevo emplazamiento no permite una salida de humos reglamentaria, no hay traslado posible. En dónde instalar la caldera según la normativa están las reglas completas.
  2. Tubería de gas. Ampliar o desviar el tramo hasta la nueva posición lo hace un instalador de gas autorizado, con llave de corte junto a la caldera, prueba de estanqueidad y certificado de la modificación. En muchos casos el recorrido tiene que ir visto o por conducto ventilado; no se puede empotrar sin más.
  3. Desagüe de condensados. La caldera necesita evacuar el agua que produce. Si en el nuevo sitio no hay desagüe, se lleva un tubo o se instala una bomba de condensados. Lo explicamos en qué hacer con los condensados cuando no hay desagüe.
  4. Agua y calefacción. Hay que llevar hasta allí la entrada de agua fría, la salida de agua caliente y la ida y el retorno de los radiadores. Cuanto más lejos del recorrido actual, más tubería y más obra.
  5. Electricidad. Una toma con tierra junto a la caldera y, si se quiere, el cable o la radiofrecuencia del termostato.

Sitios que sí y sitios que no

  • Cocina, galería, lavadero, terraza cubierta, pasillo o armario ventilado: son las ubicaciones habituales de una caldera estanca. En un armario hay que dejar el espacio de mantenimiento que indica el fabricante.
  • Baño o dormitorio: las calderas estancas (tipo C) toman el aire y expulsan los humos por su propio conducto al exterior, así que no dependen de la ventilación del local y la normativa las admite en más sitios que a las antiguas atmosféricas. Aun así, conviene descartarlo si no hay salida de humos reglamentaria cerca.
  • Exterior descubierto: solo con modelos preparados para intemperie o con una protección adecuada; la mayoría de calderas murales domésticas no lo están.
  • Nunca: tapada dentro de un mueble sin ventilación ni acceso, ni en un local donde la salida de humos acabe a menos distancia de la exigida de una ventana o de un patio interior.

Cuándo compensa aprovechar para cambiar la caldera

Si la caldera tiene más de 12-15 años, moverla suele ser mala idea: pagas mano de obra en un equipo que está en la última parte de su vida y que, además, puede no ser de condensación (las calderas atmosféricas ya no se pueden reinstalar). En ese caso lo lógico es hacer el traslado con caldera nueva, que ya lleva incluidos la retirada de la antigua, la salida de humos estanca y la puesta en marcha. Los precios instalados de cada modelo están en el comparador de calderas, y la guía cuándo cambiar la caldera ayuda a decidir.

De qué depende el precio del traslado

No hay un precio fijo porque no hay dos traslados iguales. Lo que lo mueve es: los metros de tubería de gas y de calefacción nuevos, si la salida de humos se puede resolver con un tubo coaxial corto o necesita un recorrido largo, si hay desagüe cerca o hace falta bomba, y la obra de albañilería que quede por cuenta de quien reforma. Por eso lo presupuestamos siempre después de la visita previa, gratuita en Barcelona y área metropolitana, y por escrito: sabrás el importe cerrado antes de decidir.

Preguntas frecuentes

¿Se puede cambiar la caldera de sitio sin cambiarla por una nueva? Sí, si es estanca y está en buen estado. Si es atmosférica (toma el aire del local), no se puede reinstalar: hay que sustituirla por una de condensación.

¿Puedo mover la caldera yo mismo? No. La modificación de la instalación de gas la tiene que hacer un instalador autorizado y quedar certificada. Además, la salida de humos y el desagüe tienen requisitos que un particular no puede certificar.

¿Hace falta permiso de la comunidad? Si la nueva salida de humos afecta a la fachada o a un patio común, conviene informar a la comunidad; la normativa de distancias se aplica igual. Dentro de la vivienda no hace falta.

¿Cuánto tarda el traslado? En una jornada de trabajo si no hay obra; si hay que abrir rozas o esperar a la reforma, se coordina con el albañil.